|
Origen |
Europa, bosques boreales y de coníferas de Europa Central |
|
Densidad bruta |
típicamente entre 520 y 650 kg/m³ (dependiendo del crecimiento y la calidad) |
|
Clase de durabilidad |
Clase 3–4 (parcialmente resistente) |
|
Contracción diferencial radial |
medio |
|
Contracción tangencial diferencial |
de medio a significativo: la madera reacciona notablemente a los cambios de humedad |
|
Color de la madera |
de rojizo cálido a marrón dorado, albura más clara |
|
Estructura de madera |
de poro grueso, anillos de crecimiento marcados |
|
Utilización |
Fachadas, revestimientos exteriores, entramado de madera a la vista, vallas, madera para jardín, muebles |
Origen y características de la madera
El alerce es una de las coníferas autóctonas de Europa Central y se encuentra especialmente a gusto en zonas frías y húmedas. Su madera destaca por un color rojizo-marrón cálido y un veteado marcado y fuerte, características que la hacen visualmente muy atractiva. Debido a los pronunciados anillos de crecimiento y al contraste de color entre la albura y el duramen, la madera de alerce tiene un aspecto vivo y rústico. A diferencia de muchas otras coníferas, los alerces son de hoja caduca y pierden sus agujas a finales de otoño.
Ejemplares especiales y hallazgos históricos
Algunos ejemplares de alerce destacados subrayan la importancia de esta especie arbórea: en Hesse Oriental, en el bosque de Schlitz, se encuentra el alerce más alto conocido de Europa y del mundo, medido en 2014 con 54,80 metros de altura y 2,52 metros de circunferencia. El «alerce de Hildegard» en el lago de Constanza es también uno de los ejemplares más impresionantes de Alemania: alrededor de 45 metros de altura y 4,75 metros de circunferencia. Suiza también alberga alerces excepcionalmente fuertes con circunferencias de tronco de más de diez metros. En Norteamérica, impresiona el «Seeley Lake Giant» en el Lolo National Forest (Montana), un alerce occidental con 49,4 metros de altura, 2,21 metros de diámetro y alrededor de 83 m³ de contenido de tronco. Entre los hallazgos más antiguos conocidos se encuentra el «Ídolo de Schigir», una figura de madera de alerce del Transural, que se data en unos 11.000 años.
Aspecto rústico con límites honestos
El alerce no es comparable con la durabilidad tropical ni con la estabilidad de las maderas duras autóctonas como el roble. Si bien el duramen de alerce ofrece una resistencia moderada a la intemperie en condiciones favorables, la albura, que a menudo se instala, es poco duradera. Sin una protección regular de la madera y una buena construcción, la humedad, el sol y la intemperie suelen ser la causa del deterioro, la deformación y las fugas de resina.
Fuentes: Holz vom Fach
